3 de junio de 1937.
En la actual localidad de Alcocera de Mola (Burgos) y debido a un fuerte temporal en la zona, se estrella un avión en el que viaja, entre otros, el gran perdedor (si a los propios golpistas nos referimos) del golpe de estado de julio del año anterior.
El Director, como se hacía llamar mientras conspiraba contra el gobierno, muere tal día como hoy. Al enterarse de la noticia, Franco apenas se inmuta. De esta manera, no quedaba nadie que le pudiera hacer sombra en su camino hacia el poder absoluto en la España nacional (que de hecho le había sido concedido a finales del año anterior), y que el propio Emilio Mola había aceptado de muy mala maner (Mola consideraba a Franco poco más que un incapaz).
Hay quién cree que los nazis pueden estar detrás del accidente (que se convertiría de este modo en un sabotaje) pues Franco, que desde el primer momento fue quién estableció contacto con los alemanes, era más favorable a la colaboración con ellos que Mola, a quién le tiraban más los italianos.






